A medida que la democracia y el republicanismo se propagaron por las Américas, también lo hicieron las reacciones realistas que buscaban contener estas nuevas ideologías. El resultado fue un mundo polarizado. Hispanoamérica dio pasos inciertos hacia la gobernanza republicana mientras aún llevaba consigo los vestigios de su pasado colonial.

Esta exposición conmemora el 250.º aniversario de la independencia de los Estados Unidos situándola dentro de una historia hemisférica más amplia que se extiende mucho más allá de 1776. Comenzando con la estabilidad burocrática de la América Latina colonial, documentos como inventarios de haciendas y decretos reales revelan un mundo en el que la autoridad se basaba en la jerarquía, la propiedad y la obediencia a la Corona. A medida que las ideas revolucionarias se difundieron por las Américas, figuras insurgentes como José Servando Teresa de Mier desafiaron el poder imperial y cuestionaron la legitimidad misma de la monarquía. El impulso de la rebelión se rastrea a través de la creciente red de correspondencia en torno a Miguel Hidalgo, mostrando cómo los objetivos de la insurgencia mexicana resonaron a través del Atlántico e invitaron a reacciones desde muchos rincones del mundo. Esas reacciones forman una parte crucial de la exposición, ya que panfletos españoles y franceses demuestran el temor a perder el control y el esfuerzo por mantener la lealtad mediante mensajes políticos y propaganda. Tras la independencia, la incertidumbre de la construcción del Estado se vuelve evidente en casos como la era de los caudillos en Argentina, donde los hombres fuertes llenaron el vacío dejado por los imperios en colapso y debatieron cuán centralizada debía ser la autoridad. La exposición concluye con la aparición de proyectos constitucionales en toda América Latina, que reflejaron ideales ilustrados y realidades políticas locales para imaginar nuevas formas de gobernanza nacional.

Los invitamos a explorar estas fuentes y reflexionar sobre cómo la independencia en todo el hemisferio implicó triunfo y liberación, así como contradicción y lucha.